El proyecto incluyó el diseño de empaque para toda la línea, construyendo un sistema gráfico coherente que permite diferenciar cada producto —como queso crema y mozzarella— manteniendo una estética limpia, moderna y altamente visible en el punto de venta. La propuesta resalta atributos clave como la reducción de grasa y refuerza su posicionamiento dentro de la categoría light.
Además, desarrollamos contenido gastronómico para redes sociales, creando recetas y aplicaciones reales de los productos. A través de food styling, dirección de arte y producción audiovisual, generamos piezas que inspiran y muestran la versatilidad de la línea en el día a día, fortaleciendo la conexión con el consumidor.